Tenemos un país maravilloso, un país que está en riesgo de
perderlo, por ambiciosos que lo manejan a su antojo y que tanto daño le han
hecho. Nunca me preocupó la política pero de 11 años para acá todos los venezolanos en
algún sentido nos hemos convertido expertos en la materia, de acuerdo a las
carencias y necesidades que a todos en algún momento nos ha tocado vivir por
culpa de este gobierno tan nefasto. Estamos
frente al impactante avance del castro-comunismo en Venezuela, la falta de pronunciamiento por parte del
gobierno, han permitido el deterioro de nuestra soberanía y la pérdida de
nuestra identidad.
Frente a esta amenaza que tenemos encima de que nos roben
nuestra identidad, de que nos quieran
callar, de mantener un pueblo desinformado, de robarnos la libertad de
expresión, de que en un país tan hermoso como Venezuela ya no te dé tiempo de
morirte, porque simplemente hasta la vida te la quitan con la desbordante
inseguridad que arropa a todo el país
desde hace varios años, nos ha tocado
dejar de vivir para aprender a sobrevivir.
No concibo que el gobierno cubano tenga voz e influencia en
los criterios que tienen nuestros gobernantes para dirigir al país, es vergonzoso que el gobierno de Cuba este
costeando su absurdo socialismo con el dinero de nuestro país, nadie se cree
ese cuento de que en Venezuela no pasa nada, de que el pueblo está feliz,
cuando sus recursos no están siendo usados
en beneficio propio sino para ganar adeptos a un gobierno con un falso ideal de
socialismo revolucionario en el que no tenemos que comer, pero como dice su
máximo líder ¡Pero tenemos patria!.
Somos uno de los países latinoamericanos con más recursos,
que gracias a este gobierno de mentira son usados para comprar conciencias en
vez de alimentar a su propio pueblo que buena falta le hace, vemos como el
venezolano se ha acostumbrado a hacer colas, a conformarse con lo que le
dan, hemos caído tan bajo que para poder
comer se dejan marcar como cochinos para poder entrar al mercado y matarse con
otros por 1 paquete de harina pan, ese es el socialismo tan bonito que tanto
defienden ustedes revolucionarios?. A
Venezuela eso no nos sirve.
Tenemos a un presidente que no solo ha demostrado carece de
educación, sino un personaje que lo único que sabe conjugar es el verbo de “amenazar”
y no el de “solucionar”. Si no haces su voluntad simplemente te reprime a punta
de violencia, tenemos en el gobierno a un ser que ni siquiera podía creer que
gracias a un fraude electoral había llegado a ser ique “presidente de la
república”, uno que para rendirte cuenta a la asamblea nacional, tuvo que
pedirle a alguien que le hiciera un discurso que por obvias razones todos
sabíamos que no lo había escrito él, un
discurso lleno de citas y disparates de un socialismo carente de realidad.
A veces pienso si de verdad es posible rescatar nuestra
democracia, nuestra esencia como venezolanos, anhelo vivir en un país en el que
las balas y el odio no sean los protagonistas de nuestro día a día, donde me
despierte y no tenga solo que escuchar como a diario matan a más venezolanos
que en una guerra. Que pueda salir a la calle no con el pánico y la paranoia
agarrado de las manos, a NADIE le puede gustar vivir en la violencia, ningún
país puede ser feliz en la miseria, creo que el cambio que tanto buscamos debe
empezar por nosotros, empezando porque tenemos que ser racionales.
Hoy 12 de febrero “Día
de la juventud”, los jóvenes deciden salir a luchar para sobrevivir en una Venezuela muy distinta a la de hace 200 años, deciden dar la batalla, estamos cansados de
escuchar todas las semanas noticias cercanas de amigos, conocidos o hasta familiares
que han sido víctimas del hampa que domina la cotidianidad del venezolano,
mientras el jefe de estado observa indiferente, cosa que lo convierte indudablemente
en cómplice cuando decide dialogar con quienes matan a diario a personas
inocentes y en cambio arremete con toda la represión posible contra estudiantes
cuyas armas son las consignas y las ganas de luchar por este país, que irónico.
Una cotidianidad de austeridad, miedo y silencio, todo un
ideal Bolivariano. La desesperanza se incrementa con el pasar del tiempo, cada
vez son más los que desisten y deciden irse a otro país en busca de una mejor
calidad de vida, que injusto. La
nostalgia nos invade al recordar que estamos en un país que no es ni la sombra
de lo que era antes, vivir en este país
se ha convertido en un reality de supervivencia y ganan quienes llegan vivos a
sus casas de noche.
En estos momentos ser chavista, es un karma que en un futuro
te inhabilitará de por vida, y se arrepentirán cuando las cosas cambien, cuando
comprendan que es pasar hambre por salvar su amada “revolución”, cuando se den
cuenta que mientras ellos hacen colas interminables para conseguir el sustento
de sus hogares, su amado líder revolucionario regala nuestros recursos. Será
muy tarde cuando despierten y se den cuenta de que Maduro ni es Chávez ni mucho menos que “Chávez
vive”, Chávez se murió y con él toda su estúpida revolución. Lo único que nos
dejó fue a un involucionado como Nicolás Maduro que ni tiene su carisma ni
mucho menos su inteligencia.
Déjense de cuentos que aquí ni tenemos patria, ni tenemos
nación, ni país, en estos momentos somos una provincia más del castro
comunismo, es hora de reaccionar. Aquí
la inflación nos consume, sino preguntémosle a nuestro presidente quien en la
cadena de ayer 11/02/2014 nos sugirió comamos menos en vista del
desabastecimiento que tal?. Yo como parte de la juventud de este país veo mi
futuro colgado de un hilo, por muchísimo menos de lo que atraviesa Venezuela en
estos momentos los venezolanos le
pidieron la renuncia a Carlos Andrés Pérez, que más caídos tenemos que estar para
despertar de esta pesadilla.
Abro comillas, el pueblo es quien puso a Nicolás Maduro
donde está, y es ese mismo pueblo quien lo va a sacar de allí, ya no hay pueblo
que aguante más miseria, más muertes, más injusticias. Cierro comillas.
Elinor Navas
12/02/2014