miércoles, 12 de febrero de 2014

“LA PAZ SIN LIBERTAD, ES ESCLAVITUD Y VENEZUELA NO TIENE PORQUE SER ESCLAVO DE NADIE”

Tenemos un país maravilloso, un país que está en riesgo de perderlo, por ambiciosos que lo manejan a su antojo y que tanto daño le han hecho. Nunca me preocupó la política pero de  11 años para acá todos los venezolanos en algún sentido nos hemos convertido expertos en la materia, de acuerdo a las carencias y necesidades que a todos en algún momento nos ha tocado vivir por culpa de este gobierno tan nefasto.  Estamos frente al impactante avance del castro-comunismo en Venezuela,  la falta de pronunciamiento por parte del gobierno, han permitido el deterioro de nuestra soberanía y la pérdida de nuestra identidad.  

Frente a esta amenaza que tenemos encima de que nos roben nuestra identidad,  de que nos quieran callar, de mantener un pueblo desinformado, de robarnos la libertad de expresión, de que en un país tan hermoso como Venezuela ya no te dé tiempo de morirte, porque simplemente hasta la vida te la quitan con la desbordante inseguridad que arropa a todo el  país desde hace varios años, nos ha tocado  dejar de vivir para aprender a sobrevivir.

No concibo que el gobierno cubano tenga voz e influencia en los criterios que tienen nuestros gobernantes para dirigir al país,  es vergonzoso que el gobierno de Cuba este costeando su absurdo socialismo con el dinero de nuestro país, nadie se cree ese cuento de que en Venezuela no pasa nada, de que el pueblo está feliz, cuando  sus recursos no están siendo usados en beneficio propio sino para ganar adeptos a un gobierno con un falso ideal de socialismo revolucionario en el que no tenemos que comer, pero como dice su máximo líder ¡Pero tenemos patria!.

Somos uno de los países latinoamericanos con más recursos, que gracias a este gobierno de mentira son usados para comprar conciencias en vez de alimentar a su propio pueblo que buena falta le hace, vemos como el venezolano se ha acostumbrado a hacer colas, a conformarse con lo que le dan,  hemos caído tan bajo que para poder comer se dejan marcar como cochinos para poder entrar al mercado y matarse con otros por 1 paquete de harina pan, ese es el socialismo tan bonito que tanto defienden ustedes  revolucionarios?. A Venezuela eso no nos sirve.

Tenemos a un presidente que no solo ha demostrado carece de educación, sino un personaje que lo único que sabe conjugar es el verbo de “amenazar” y no el de “solucionar”. Si no haces su voluntad simplemente te reprime a punta de violencia, tenemos en el gobierno a un ser que ni siquiera podía creer que gracias a un fraude electoral había llegado a ser ique “presidente de la república”, uno que para rendirte cuenta a la asamblea nacional, tuvo que pedirle a alguien que le hiciera un discurso que por obvias razones todos sabíamos que no lo había escrito  él, un discurso lleno de citas y disparates de un socialismo carente de realidad.

A veces pienso si de verdad es posible rescatar nuestra democracia, nuestra esencia como venezolanos, anhelo vivir en un país en el que las balas y el odio no sean los protagonistas de nuestro día a día, donde me despierte y no tenga solo que escuchar como a diario matan a más venezolanos que en una guerra. Que pueda salir a la calle no con el pánico y la paranoia agarrado de las manos, a NADIE le puede gustar vivir en la violencia, ningún país puede ser feliz en la miseria, creo que el cambio que tanto buscamos debe empezar por nosotros, empezando porque tenemos que ser racionales.

Hoy  12 de febrero “Día de la juventud”, los jóvenes deciden salir a luchar para sobrevivir en una  Venezuela muy distinta a la de hace 200 años,  deciden dar la batalla, estamos cansados de escuchar todas las semanas noticias cercanas de amigos, conocidos o hasta familiares que han sido víctimas del hampa que domina la cotidianidad del venezolano, mientras el jefe de estado observa indiferente, cosa que lo convierte indudablemente en cómplice cuando decide dialogar con quienes matan a diario a personas inocentes y en cambio arremete con toda la represión posible contra estudiantes cuyas armas son las consignas y las ganas de luchar por este país,  que irónico. 

Una cotidianidad de austeridad, miedo y silencio, todo un ideal Bolivariano. La desesperanza se incrementa con el pasar del tiempo, cada vez son más los que desisten y deciden irse a otro país en busca de una mejor calidad de vida, que injusto.  La nostalgia nos invade al recordar que estamos en un país que no es ni la sombra de lo que era antes,  vivir en este país se ha convertido en un reality de supervivencia y ganan quienes llegan vivos a sus casas de noche. 

En estos momentos ser chavista, es un karma que en un futuro te inhabilitará de por vida, y se arrepentirán cuando las cosas cambien, cuando comprendan que es pasar hambre por salvar su amada “revolución”, cuando se den cuenta que mientras ellos hacen colas interminables para conseguir el sustento de sus hogares, su amado líder revolucionario regala nuestros recursos. Será muy tarde cuando despierten y se den cuenta de que  Maduro ni es Chávez ni mucho menos que “Chávez vive”, Chávez se murió y con él toda su estúpida revolución. Lo único que nos dejó fue a un involucionado como Nicolás Maduro que ni tiene su carisma ni mucho menos su inteligencia.

Déjense de cuentos que aquí ni tenemos patria, ni tenemos nación, ni país, en estos momentos somos una provincia más del castro comunismo, es hora de reaccionar.  Aquí la inflación nos consume, sino preguntémosle a nuestro presidente quien en la cadena de ayer 11/02/2014 nos sugirió comamos menos en vista del desabastecimiento que tal?. Yo como parte de la juventud de este país veo mi futuro colgado de un hilo, por muchísimo menos de lo que atraviesa Venezuela en estos momentos los venezolanos  le pidieron la renuncia a Carlos Andrés Pérez,  que más caídos tenemos que estar para despertar de esta pesadilla.
Abro comillas, el pueblo es quien puso a Nicolás Maduro donde está, y es ese mismo pueblo quien lo va a sacar de allí, ya no hay pueblo que aguante más miseria, más muertes, más injusticias. Cierro comillas.

Elinor Navas
12/02/2014 

martes, 11 de febrero de 2014

CONFESIÓN NÚMERO UNO

Alguna vez en la vida todas nos hemos  preguntado si él es suficientemente cobarde o simplemente somos nosotras las insuficientes para hacer que sea él el que se arriesgue? Lo bueno es que todas mantenemos la fe de que sea que aquí el cobarde siempre sea él y no una.  Aunque si nos ponemos a ver alguna vez en la vida hemos creído que el problema somos nosotras, distinguiendo que no somos de ese tipo de chamas “perfectas e incondicionales”  sino de esas que son “muy chéveres pero hasta ahí”.  Siempre habrá ese momento en el que me he desviado pensando en cosas que me hubiese encantado que sucedieran o en las palabras que sin duda me encantaría escuchar, luego me doy cuenta de que estoy soñando y se acaba todo.

A veces quisiéramos acelerar el proceso natural de las cosas, solo desearías quitarte el miedo a entregar todo sin pensarlo tanto. Esas vueltas por la cabeza nos limitan de muchas cosas, tal vez para algunos buenos y para otros no tanto. A veces siento tener rabia conmigo misma, al autocriticarme por mis malos criterios a la hora de elegir de quien enamorarme,  o al pensar que debo darle la razón a todos cuando me dicen que eres cruel, aunque sin intención lo seas, al  mirarme y ofrecerme todas las cosas que una mujer quisiera tener pero que no las puedes dar porque simplemente no te da la gana.  Eso no evita la atracción, si me miras a los ojos en estos momentos sé que ellos te dirían “aléjate de mí”.  

Esta es mi zona de descarga,  prometo que la próxima vez que alguien me diga “no soy bueno para ti”, le voy a hacer caso y me voy a alejar.  Yo sabía que iba a ser un problema, pero también estaba clara que eras de esos problemas que trataría de no evitar. El problema es cuando las cosas fluyen más de lo que tenían que  fluir y de repente dices  quejesstoooooo!!!!!

Siempre prefería la verdad a estar feliz en la negación, pero tampoco puedo evitar sentirme emocionalmente mediocre cuando me doy cuenta lo básico que resultó todo, de cómo me sorprendí ante mi madurez para aceptar todo y simplemente tratar de evitarte.  No necesité de ninguna promesa ni mucho menos una obligación, aquí quien quiera estar con una que lo haga porque le nace, que te nazca escribirme, llamarme, invitarme a salir, por la razón que sea, no porque me extrañes cuando te quedas solo, eso no, eso así no me sirve.  Ve las cosas como un negocio en el que obviamente sientes que no quieres invertir tu tiempo en vano,  yo solo me hago esa pregunta una vez, una vez que con tus acciones me la respondas, a partir de ahí mi actitud va a depender de como seas tú conmigo. Punto.

A todos nos ha pasado que el ego nos duele cuando empezamos a salir con alguien y esto no funciona,  es simple, yo trato de encontrar a alguien que comprenda que arriesgándose por mí, puede ganar mucho, allá tú que no te diste cuenta a tiempo.  Recoge tus peroles y vete con tus excusas y tus consignas para otro lado.  Siempre nacerá otra posibilidad de querer arriesgarte a querer a alguien más, a regalarle tu tiempo, tus risas y sobre todo tu atención.

En fin tengo más cosas que decir  pero no quiero que las sepas, porque aunque a veces lo disimule, tengo dignidad.