Debo confesar que hasta hace
unos días no me consideraba una
de esas lectoras aficionadas a libros de “autoayuda”, mi reacción de negativa
total frente a un libro de auto ayuda siempre fue la misma, hasta que un día
recibí uno de regalo de una de mis mejores amigas que lleva por título “NO ES
CUESTIÓN DE LECHE, ES CUESTIÓN DE ACTITUD”, una de esas que hermanas que te
regala la vida pues, que un buen día me dijo: “Hermana vamos a leerlo juntas”. Como les digo no
soy adicta a la lectura y hasta me atrevería afirmar que nunca me gustó leer,
pero cuando un libro tan bueno como este te engancha cambié por completo mi
manera de ver la lectura. En estos momentos confieso que ha sido de gran apoyo libros como este que te
enriquecen y te llenan de tanta positividad; que cada capítulo te motiva a
seguir leyendo el otro y así sucesivamente hasta que terminé hoy de leer
finalmente esta joya y que más que escrita por un Venezolano, psicólogo del
equipo de fútbol Venezolano “La Vinotinto”
y además un hombre quien ha dedicado su vida al servicio del otro siendo uno de
los mejores coach logrando grandes
cambios de actitud en la vida de muchas personas.
Arranco este paseo por lo que para mí significó leer este
maravilloso libro, tomando en cuenta la situación por la que estoy atravesando
en mi vida y les voy a ir contando lo que más me quedó de él. La primera frase
que me marcó fue “Cambia tu forma de pensar, para que cambie tu forma de
vivir”, si bien es cierto el pensar negativo
va a atraer todo lo negativo a tu vida,
tu actitud es lo que va a definir tu rumbo y hacia donde quieras ir en
el ámbito profesional, y sobre todo personal. Siento que en mi vida el cambio de actitud es esencial, se dice fácil
pero no lo es, pero siempre que queramos
hacerlo lo podremos hacer, tener una actitud positiva ante la vida hace que te
des cuenta que lo que pase en ella sea positivo o negativo no cuestión de
suerte ni de destino sino de aprovechar lo poco o mucho de lo bueno que puedas
sacarle a esa situación.
Varias veces le echamos la culpa a la suerte de todo lo que
nos pasa y resulta que somos incapaces de enfrentar con madurez tanto las cosas
exitosas como las situaciones más difíciles de la vida, siempre mostrando
pensamientos evocados según lo que nos toque atravesar más con la emoción que con racionalismo. Yo después que
leí este libro siento que todo va a pasar según la actitud que yo tome, lo que
marcará seguramente la diferencia, brindándome una oportunidad de ver como lo
que yo pensaba que era un fracaso es una oportunidad de seguir viviendo pero
mucho mejor, eso sí teniendo la certeza de que con la mejor de mis sonrisas agoté
todas las posibilidades de cambiar mi
actitud frente a lo que yo pensé no lograría superar, que hay muchísima gente
que está peor que yo, o que simplemente ya no está, que soy joven que tengo
toda una vida por delante y que esta prueba no es más que un sacrificio que a
lo largo de mi futuro cobrará sentido.
Me sentí plenamente identificada con el escritor cuando nos cuenta a través de letras que su coach siempre fue su madre, quien nunca tuvo una palabra de negatividad hacia él sino más bien siempre le inculcó las mejores creencias y valores para ser quien es hoy, mi madre siempre me ha vendido la idea de que todos y cada uno de los sacrificios durante estos meses, a la larga dará sus frutos y que sobre todo lo que no puedo perder nunca es la fe ni mucho menos la paciencia.
Para mí el miedo como bien dice en el libro es como un virus
que te limita al accionar y va a impedir
la firmeza de cada paso que te toque dar, para este escritor el miedo NO existe, para
mi quedo claro que la mejor expresión de
inteligencia es adaptarme a mi situación sin pensar tanto en que lo que vaya a
pasar va a ser por “suerte”, sino dibujar resultados en mi mente que se
asemejen a lo que yo anhelo como persona
y a mis propósitos que quiero cumplir a nivel profesional cuando termine de
superar todo esto.
Carlos Saúl Rodríguez claramente me dice que no tiene
sentido sufrir y que cada circunstancia difícil se convierte en una batalla que
consiste en dar sentido a todo a todo lo que nos suceda, poco a poco, paso a
paso, al ritmo que nos de la vida, y así producirle bienestar a quienes nos
rodean, porque me verán feliz y aprovechando cada oportunidad de mantener el
equilibrio emocional para poder estar bien lo antes posible.
Mañana todo esto será solo un recuerdo que me habrá hecho
crecer como persona. Que mientras me toco esperar tuve la oportunidad de
construir en pensamientos propósitos
para un futuro cercano y así luego materializarlos.
“Todo va a salir bien” es
una idea con la que viviré como si fuera un hecho real en cada
acontecimiento de mi vida por mí y para mí,
no escucharé pensamientos limitantes, seguiré adelante con la mejor de
las actitudes posibles..
Leli Navas
12/11/2013
Leli Navas
12/11/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario