Luego de una de las elecciones más raras de las que he
podido vivir como votante, con la conciencia limpia de haber cumplido con uno
de mis derechos y sobre todo con mi deber como una venezolana que ama a su
país, hoy lunes 9 de Diciembre, me levanto con emociones encontradas, por un
lado con la satisfacción de que logramos una victoria en las alcaldías en los estados del país más productivos;
(Lara, Nueva Esparta, BARINAS, Zulia, Carabobo, Distrito Capital, Táchira,
Mérida), en mi municipio, Sucre, ganó el que tenía que ser, CARLOS OCARÍZ. No
canta reggaetón, ni trajo a Don Omar para hacer proselitismo político, pues no
necesita de eso para demostrar su buena gestión como nuestro alcalde, pero al que el pueblo quiso reelegir para que
siguiera haciendo su trabajo. Por otro
lado me siento profundamente decepcionada de todos aquellos que no votaron, demostrado
en un 41 % de abstención, aunque como dice Leopoldo López, que les hace pensar
que iban a votar en estas elecciones
municipales si el 14 de Abril no se supo defender los votos cuando se
sabía que el triunfo no era precisamente del rojo rojito.
A mí no me cabe en la cabeza la desidia de alrededor de 7
millones de venezolanos que no les dio la gana de ir a votar, bueno cada quien
tiene lo que se merece, tal vez es por eso que tenemos esta tortura en el
gobierno, porque estamos esperando a que otros hagan lo que nos corresponde a
nosotros hacer.
Lo que si se ratificó es que lamentablemente vivimos en un
país completamente dividido, que Maduro con todo y los desastres económicos que
él considera “medidas contra una guerra económica “no le sirvió de mucho, ni su
eslogan repetitivo de “lealtad al
comandante”, es definitivo que la mitad del país no lo quiere, nada ha cambiado
en estos 7 meses que lleva desfalcando al país, sus burradas lo único que han
hecho es que como dijo en su respectiva cadena de anoche es que esa “ñinguita” es
la que precisamente lo puede mandar palco en cualquier momento, está en una
pendiente y no se da cuenta. Lucena, dio un mateo dando los resultados, mi
necesidad de escuchar el triunfo de la MUD aquí en Caracas no se cumplió como
esperaba, pero bueno, no puedes pedirle peras al olmo.
El presidente como de costumbre armó su respectivo show, que
qué irónico que con el frío que hacía todos con caras largas sudaban como locos,
conformándose con el triunfo de Jorge RODRIGO como alcalde del Municipio
Libertador, que para mí ya es lamentable.
Por supuesto ese día no podía terminar sin las declaraciones
de quien nuevamente dejó el pellejo como jefe de campaña de la MUD, mi flaco
querido Henrique Capriles, quien con una diferencia no solo en el discurso sino
en la clase por delante supo con las palabras exactas callar a quienes estaban
muy seguros y muy confiados de que el triunfo era contundente. Un líder que sin
duda ha sabido demostrar que ama a este país lleno de mal agradecidos, que le
tiene robada a la mitad del país a Maduro sin ser presidente, que quiere
trabajar y ver el progreso de un país que hasta ahora solo ha ido en retroceso.
Predijo algo obvio y es que el 2014 será un año MUY duro para los venezolanos,
no solo en el ámbito económico, sino en cuanto a seguridad y al deterioro
social, que cada vez es más notorio.
Yo confieso que cada vez que lo escucho hablar me lleno de
fe, que no estamos tan solos como pensamos, que sí es un líder pacífico que
bien sabe cómo hacer las cosas, no por nada tiene a la mitad del país de su
lado, yo soy de las que plenamente estoy convencida de que Dios hace las cosas
por algo, Venezuela merece otro destino
y estoy segura de que es muy diferente al que nos espera si siguen estos
ineptos haciendo y deshaciendo como lo han hecho hasta ahora. El principal problema
que tenemos esta en cada uno de nosotros, no en Capriles quien ya ha
hecho bastante por este país, a quien le echamos la culpa de que estemos como
estamos. Ayer si fue el día de la lealtad pero no a un muerto sino a nuestros
principios y valores como Venezolanos que aman a su país y que como yo
votaríamos mil veces más por verlo mejor.
Leli Navas

